La Fiscalía de Estados Unidos basa gran parte de su acusación contra el magnate petrolero James Jensen y su familia en el testimonio de un informante confidencial que ya había colaborado con la justicia hace más de una década. Se trata de Luis Ariel Rivera Rodríguez, un mexicano naturalizado estadounidense de 53 años, propietario de la empresa Luxemborg Trading LLC.
Rivera, identificado como CI-1 en los documentos judiciales, se reunió en secreto con fiscales y agentes del FBI, DEA y Seguridad Nacional en Texas desde mediados de 2024. Relató cómo el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) participaba en el robo de petróleo a Pemex y su contrabando hacia Estados Unidos.
Negocio de 300 millones de dólares
De acuerdo con la acusación, entre 2018 y 2025 se traficaron alrededor de 4.000 cargamentos de crudo con un valor de 300 millones de dólares. El combustible se ingresaba a EE.UU. disfrazado como “destilado de petróleo” o “aceite lubricante usado”
