Reciben cafetaleros hasta 10 pesos por kilo; urgen inversión y apoyos para el campo

Los productores de las Altas Montañas enfrentan bajos precios, altos costos de mantenimiento y riesgos por el cambio climático; estiman que la cosecha podría caer hasta 40 por ciento en algunas zonas de Veracruz.

ORIZABA, VER., 23 de octubre de 2026. — Los productores de café de la región de las Altas Montañas enfrentan un panorama complicado al inicio de la cosecha 2025-2026, debido a que reciben entre 7 y 10 pesos por kilogramo de café cereza, mientras los gastos de producción, mantenimiento y recolección continúan presionando la economía de las familias dedicadas a esta actividad.

La situación mantiene en incertidumbre al sector cafetalero, pues los ingresos obtenidos por la venta del grano deben destinarse a cubrir las necesidades de las plantaciones, desde la compra de fertilizantes y abonos hasta el pago de jornales y las labores necesarias para conservar los cafetales en condiciones productivas.

Antonio Rivas Corona, empresario cafetalero de la firma Cafétia, advirtió que los bajos precios dificultan recuperar la inversión realizada durante el ciclo agrícola. A ello se suman los efectos del cambio climático, las sequías prolongadas y las lluvias intensas, factores que amenazan con reducir la producción en Veracruz.

De acuerdo con sus estimaciones, la cosecha podría disminuir hasta 40 por ciento en algunas regiones, lo que representaría un nuevo golpe para quienes dependen económicamente del cultivo y comercialización del aromático.

Los costos de producción presionan a los productores

El problema no se limita al precio de venta. Mantener una finca cafetalera requiere recursos constantes para fertilizar las plantas, combatir plagas y enfermedades, realizar labores de limpieza y contratar trabajadores durante las diferentes etapas del ciclo productivo.

Sin embargo, los ingresos que reciben por el café cereza dejan poco margen para cubrir esos gastos y realizar nuevas inversiones, especialmente entre los pequeños productores que dependen de la venta directa de su cosecha.

A esta situación se suma la incertidumbre sobre el comportamiento de los precios durante las próximas semanas, cuando se espera un mayor movimiento comercial por parte de los grandes compradores.

Fernando Celis Callejas, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), señaló que, de acuerdo con las referencias internacionales del mercado, los precios deberían alcanzar al menos 16 pesos por kilogramo de café cereza en la región central de Veracruz cuando se generalicen las compras de mayor volumen.

No obstante, los productores todavía enfrentan cotizaciones inferiores a esa expectativa, lo que complica la planeación de sus gastos y las posibilidades de mejorar sus plantaciones.

Prevén reducción de hasta 40% en la cosecha

La preocupación también se extiende a la cantidad de café que podría recolectarse durante la temporada. En la región Córdoba-Huatusco, el investigador Esteban Escamilla Prado, especialista del Centro Académico Regional de la Universidad Autónoma Chapingo, reportó precios iniciales de entre 8 y 11.50 pesos por kilogramo de café cereza y advirtió sobre una posible reducción de hasta 40 por ciento en la producción respecto al ciclo anterior.

Una menor cosecha significaría menos producto para comercializar y menores ingresos para las familias productoras, que tendrían que afrontar sus compromisos económicos con una disponibilidad más limitada de grano.

Además, las variaciones climáticas dificultan las labores agrícolas y elevan los costos necesarios para mantener las fincas. Las afectaciones pueden repercutir tanto en el desarrollo de las plantas como en el rendimiento final de la cosecha.

Demandan fortalecer los apoyos al campo

Ante este escenario, el sector considera necesario fortalecer los programas de apoyo dirigidos a los cafeticultores, particularmente aquellos que permitan acceder a fertilizantes, abonos y otros insumos indispensables para la producción.

Rivas Corona también planteó la importancia de mejorar la organización de los productores de las Altas Montañas, a fin de que puedan presentar sus necesidades de manera conjunta y gestionar alternativas que contribuyan a mejorar sus condiciones de comercialización.

Otra opción para elevar los ingresos consiste en avanzar hacia el procesamiento del grano para venderlo como café pergamino, verde o tostado, presentaciones que pueden ofrecer mejores oportunidades comerciales. Sin embargo, estas alternativas requieren infraestructura, capacitación y capital, recursos con los que no todos los cafeticultores cuentan.

Mientras avanza la cosecha, los productores esperan que las condiciones del mercado mejoren y que las autoridades refuercen los apoyos para mantener la actividad cafetalera, de la que dependen numerosas familias rurales de Veracruz.

El reto, coinciden los diagnósticos del sector, es conseguir precios que permitan cubrir los costos de producción, garantizar el mantenimiento de los cafetales y sostener una actividad fundamental para la economía de las comunidades de las Altas Montañas.

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