Las movilizaciones se extendieron por Roma, Milán, Nápoles, Turín y otras ciudades; también protestaron contra el encarecimiento de la vida y el aumento del gasto militar.

Roma, Italia, viernes 30 de octubre de 2026.- Miles de estudiantes, trabajadores, docentes y ciudadanos salieron este viernes a las calles de distintas ciudades de Italia para participar en una jornada nacional de movilizaciones, en la que exigieron mayores recursos para la educación pública, mejores condiciones de vivienda y medidas frente al incremento del costo de vida.
Las manifestaciones se desarrollaron en ciudades como Roma, Milán, Nápoles, Turín, Bolonia, Génova, Venecia y Palermo, en el marco de una huelga general convocada por el sindicato de base USB, que reunió a distintos sectores sociales inconformes con las políticas económicas y presupuestarias del gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni.
Entre las principales demandas de los jóvenes destacan el incremento del financiamiento para escuelas y universidades, mejores condiciones en los planteles educativos, reducción de los costos de matrícula y mayores oportunidades para acceder a una vivienda, ante el aumento de los alquileres y los gastos familiares.
En Roma, miles de manifestantes partieron de las inmediaciones de la estación ferroviaria Termini y avanzaron por el centro de la capital, pasando cerca del Coliseo, entre pancartas, banderas y consignas. Algunos participantes reclamaron que los recursos públicos se destinen a atender las necesidades sociales y no al incremento del presupuesto militar.
La inconformidad también estuvo relacionada con el encarecimiento de productos básicos, servicios y combustibles, así como con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios. A las movilizaciones estudiantiles se sumaron agricultores, transportistas, trabajadores, jubilados y familias.
En Milán, las concentraciones comenzaron en las inmediaciones de la estación central y posteriormente se modificó el recorrido de una de las marchas para evitar las zonas donde se habían registrado disturbios durante manifestaciones anteriores. En Turín también se reportaron momentos de tensión entre manifestantes y elementos policiales, mientras que en Vicenza los organizadores informaron sobre tres personas lesionadas durante los incidentes.
Ante el antecedente de enfrentamientos y daños a establecimientos comerciales registrados semanas atrás, las autoridades desplegaron un importante operativo de seguridad en distintas ciudades para vigilar las concentraciones y prevenir nuevos actos de violencia.
Representantes de organizaciones estudiantiles señalaron que la movilización busca visibilizar las dificultades que enfrentan las nuevas generaciones para acceder a una educación de calidad, conseguir empleos estables y construir condiciones de vida independientes.
Las protestas reflejan un creciente descontento de diversos sectores de la sociedad italiana frente al costo de vida y las prioridades del gasto público. Los manifestantes insistieron en que la educación, la vivienda y los servicios sociales deben ocupar un lugar central en las decisiones presupuestarias del país.
