Ciudad de México.- A pesar de los avances registrados en la recuperación del salario mínimo durante los últimos años, México aún enfrenta desafíos importantes para cumplir plenamente los compromisos laborales establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), particularmente en materia de negociación colectiva y mejora de salarios contractuales.
El Capítulo 23 del acuerdo comercial establece que los tres países deben promover condiciones laborales adecuadas, incluyendo salarios mínimos dignos. Además, las reglas de origen para la industria automotriz contemplan que entre el 40 y 45 por ciento del contenido de ciertos vehículos sea producido por trabajadores que perciban al menos 16 dólares por hora, requisito indispensable para acceder a beneficios arancelarios.
De acuerdo con el Departamento del Trabajo de Estados Unidos, estas disposiciones buscan fortalecer los derechos laborales y elevar las remuneraciones, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz.
En México, la política de incrementos al salario mínimo ha permitido una recuperación gradual del poder adquisitivo de los trabajadores, con aumentos anuales de dos dígitos y la meta gubernamental de que para 2030 el ingreso mínimo alcance para adquirir 2.5 canastas básicas.
La subdirectora de Análisis Económico de Banamex, Paulina Anciola, señaló que el país muestra avances significativos en este rubro y que existe una clara voluntad de las autoridades para cumplir con los compromisos asumidos en el tratado comercial.
“Sí hemos visto avances importantes en términos salariales y también observamos el compromiso del gobierno mexicano para atender estos objetivos, lo que facilita un entorno favorable para las revisiones del tratado”, indicó.
Sin embargo, la especialista advirtió que el panorama es distinto cuando se analizan los salarios contractuales, ya que éstos dependen directamente de las negociaciones entre sindicatos y empresas, un proceso que avanza de manera desigual entre sectores productivos.
Mientras los incrementos al salario mínimo pueden concretarse mediante acuerdos nacionales entre gobierno, empresarios y trabajadores, las mejoras salariales dentro de los contratos colectivos requieren mayor capacidad de organización sindical y negociación laboral en cada industria.
Anciola destacó que aún existe poca actividad en revisiones contractuales que impulsen mejores condiciones de trabajo, situación que evidencia las diferencias salariales que persisten entre empresas y regiones del país.
En ese sentido, consideró que México todavía tiene tareas pendientes en materia de libertad sindical y fortalecimiento de la negociación colectiva, aspectos que forman parte de los compromisos laborales adquiridos en el marco del T-MEC.
Aunque los avances en salario mínimo son reconocidos como uno de los principales logros de la política laboral reciente, especialistas coinciden en que el verdadero reto será trasladar esos beneficios al conjunto de los trabajadores mediante contratos colectivos más sólidos y mejores condiciones laborales en los centros de trabajo.
