San Diego, California.- Marvel Studios encendió la Comic-Con International de San Diego al revelar dos de sus apuestas más ambiciosas para 2028: Black Panther III y Ghost Rider, proyectos con los que la compañía busca revitalizar su universo cinematográfico tras años de críticas por la sobreproducción de series y resultados irregulares en taquilla.
Uno de los anuncios más aplaudidos fue la incorporación del actor David Jonsson como el hijo de T’Challa, personaje inmortalizado por Chadwick Boseman. El intérprete fue presentado por el director Ryan Coogler y recibió la bienvenida de Letitia Wright y Winston Duke, figuras clave de la saga de Wakanda.
La tercera entrega de Black Panther llegará a los cines el 15 de diciembre de 2028, marcando una nueva etapa para la franquicia que se convirtió en un fenómeno mundial tras recaudar más de mil 300 millones de dólares y hacer historia como la primera película de superhéroes nominada al Óscar a Mejor Película.
Otra de las grandes sorpresas fue la confirmación de Ryan Gosling como el nuevo Ghost Rider. El actor protagonizará la cinta bajo la dirección de Shawn Levy, con quien recientemente trabajó en otros proyectos. La noticia reavivó el entusiasmo de los seguidores del personaje, que no ha tenido presencia en la pantalla grande desde las películas protagonizadas por Nicolas Cage.
Durante el panel, el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige, también anunció el reestreno de Avengers: Endgame para el próximo 25 de septiembre, ahora con escenas inéditas que servirán de puente hacia Avengers: Doomsday, programada para diciembre.
Los asistentes pudieron ver además un adelanto de la próxima fase del Universo Marvel, donde aparece Victor Von Doom, interpretado por Robert Downey Jr., junto a los integrantes de Los Cuatro Fantásticos. El avance dejó entrever el papel central que tendrá el villano en las futuras producciones del estudio.
El momento más inesperado llegó cuando Ryan Reynolds, caracterizado como una versión gris de Deadpool, irrumpió entre el público para protagonizar una escena cómica junto a Paul Rudd, provocando una de las mayores ovaciones de la jornada.
Con anuncios de alto perfil, regresos inesperados y nuevas figuras para encabezar sus franquicias, Marvel aprovechó el escenario más importante de la cultura pop para enviar un mensaje claro: la compañía prepara una nueva ofensiva para recuperar el entusiasmo de los fanáticos en los próximos años.
