Tijuana, Baja California.- Cansado de que la violencia y la delincuencia fueran las noticias que diariamente identificaban a Tijuana, el artista Gerardo Orozco decidió cambiar esa narrativa desde las calles: comenzó a pintar murales dedicados a los deportistas que han puesto en alto el nombre de la región.
La idea nació, explicó, de una necesidad personal de transmitir noticias positivas y construir una identidad distinta para una ciudad acostumbrada a aparecer en los titulares por hechos violentos.
“Fue con esa necesidad de transmitir noticias positivas. Yo vivo en Tijuana y siempre se ha caracterizado por haber violencia, delincuencia, y las personas que vivimos aquí toda la vida teníamos muy pocas buenas noticias”, recordó.
Orozco comenzó entonces a plasmar en muros los rostros y hazañas de atletas destacados. El objetivo no era únicamente decorar las calles, sino provocar una pregunta entre quienes observaban sus obras: “¿Por qué somos campeones?”
Con el paso del tiempo, la iniciativa se convirtió en una tradición y en una forma de generar sentido de pertenencia entre los habitantes de la región.
Entre los deportistas que han quedado inmortalizados en sus murales se encuentran Alejandro Kirk, Gilberto Mora, Brandon Moreno y Alexa Grasso, entre otros atletas que han destacado en distintas disciplinas.
El artista recuerda que inicialmente realizaba algunas obras por iniciativa propia, aunque posteriormente comenzó a recibir solicitudes de ciudadanos e incluso de dependencias gubernamentales interesadas en darle vida a determinados espacios.
“Ya pasa algo deportivo y la gente me manda el mensaje: ¿dónde lo vas a pintar?, ¿cuándo lo vas a hacer?”, relató.
Esa respuesta de la comunidad terminó por darle una identidad que no había buscado deliberadamente: convertirse en “el que pinta a los campeones”.
Más que simples pinturas sobre concreto, sus murales buscan disputar el espacio público a las historias de violencia y sustituirlas por imágenes de esfuerzo, disciplina y triunfo.
“Para mí es un honor que no pensé sentir, no lo planeé, pero ya con tantos años pues se dio”, expresó emocionado.
Así, entre pinceles, pintura y rostros de atletas, Gerardo Orozco ha encontrado una manera de contar otra historia de Tijuana: una ciudad que también puede hablar de campeones.
