Miami, Florida.- La derrota de Inter Miami CF ante Orlando City SC no solo dejó escapar una ventaja de tres goles, sino que también evidenció el malestar dentro del vestidor. Al término del encuentro, Lionel Messi lanzó un duro mensaje a sus compañeros por el desplome del equipo en la segunda mitad.
De acuerdo con el defensor Ian Fray, el capitán argentino tomó la palabra tras el silbatazo final y calificó como “inaceptable” la forma en que el equipo dejó escapar un partido que parecía completamente resuelto.
El conjunto de Miami dominó el primer tiempo y llegó a tener una cómoda ventaja de 3-0, con anotaciones de Ian Fray, una jugada iniciada por Messi que terminó en gol y un tanto del propio astro argentino antes del minuto 35.
Sin embargo, el descuento de Martín Ojeda antes del descanso cambió el rumbo del encuentro. En la segunda parte, Orlando City aprovechó los errores defensivos y la pérdida de intensidad de su rival para igualar el marcador, mientras que Ojeda completó un triplete, incluido un penal que provocó el reclamo de Messi y le costó una tarjeta amarilla.
Cuando el empate parecía definitivo, Tyrese Spicer apareció en el tiempo de compensación para marcar el gol del triunfo y consumar una remontada que dejó al descubierto las carencias defensivas del equipo.
La derrota prolongó la mala racha de Inter Miami como local en el NU Stadium, donde todavía no conoce la victoria desde la inauguración del inmueble. En cuatro partidos disputados registra tres empates y una derrota, una situación que comienza a generar preocupación en el entorno del club.
El propio defensor Noah Allen reconoció que el equipo sufrió una desconexión mental durante el segundo tiempo, una autocrítica que coincide con el mensaje de exigencia lanzado por Messi en el vestidor.
El revés llega además en un momento de transición para el conjunto de Florida, que recientemente cambió de entrenador tras la salida de Javier Mascherano y la llegada de Guillermo Hoyos, quien busca estabilizar a un equipo que sigue mostrando talento ofensivo, pero serias dificultades para mantener el control de los partidos.
