Con francotiradores desde helicópteros, Australia tuvo que sacrificar 750 koalas. Todo fue por su bien

Sacrificio masivo de koalas en Australia desata controversia y batalla legal

La muerte de cientos de koalas a manos de francotiradores desplegados en helicópteros por el gobierno australiano generó una fuerte polémica internacional y reabrió el debate sobre cómo actuar ante desastres ambientales que afectan a especies protegidas.

El operativo se llevó a cabo en el Parque Nacional Budj Bim, en el estado de Victoria, al sur de Australia, donde las autoridades ordenaron abatir a cerca de mil koalas tras los devastadores incendios forestales que, a inicios de 2025, arrasaron más de 2,200 hectáreas del área protegida.

Según el Departamento de Energía, Medio Ambiente y Acción Climática (DEECA), la medida tuvo un carácter humanitario. La dependencia argumentó que numerosos ejemplares habían sufrido quemaduras graves, además de perder gran parte de su hábitat y de las fuentes de alimento que les proporcionaban los bosques de eucalipto consumidos por las llamas.

Las autoridades sostuvieron que muchos de los animales se encontraban en condiciones irreversibles y que la eutanasia era la única alternativa para evitarles un sufrimiento prolongado. James Todd, funcionario del organismo ambiental, aseguró que el uso de helicópteros fue necesario debido a las dificultades para acceder por tierra a zonas remotas y peligrosas afectadas por el incendio.

Sin embargo, la decisión provocó una ola de críticas entre científicos, organizaciones defensoras de los animales y grupos ambientalistas. Los detractores cuestionaron la falta de garantías para determinar con precisión el estado de salud de cada koala antes de ser abatido y advirtieron sobre la posibilidad de que hembras con crías también hayan sido sacrificadas durante la operación.

Especialistas en conservación calificaron el procedimiento como excesivamente indiscriminado. Rolf Schlagloth, investigador de la CQUniversity Australia, señaló que en situaciones de emergencia el rescate y la rehabilitación deben considerarse primero cuando existe la posibilidad de salvar a los animales afectados.

El caso también puso bajo la lupa problemas ambientales que venían desarrollándose desde años atrás. Expertas de la Universidad de Melbourne explicaron que las plantaciones comerciales de eucalipto azul cercanas al parque atraen a grandes poblaciones de koalas. Cuando estos cultivos son talados, los animales regresan a las áreas protegidas, donde deben competir por recursos más limitados.

Para diversos grupos conservacionistas, esa combinación de pérdida de hábitat, sobrepoblación local e incendios forestales creó una situación crítica que terminó derivando en la controvertida decisión gubernamental.

La polémica llegó además a los tribunales. La organización Australianos por los Animales presentó una demanda ante la Corte Suprema de Victoria para impugnar la autorización que permitió el sacrificio aéreo de los marsupiales. El grupo sostiene que la medida fue ilegal y busca que la justicia determine si el gobierno actuó conforme a la legislación vigente.

Mientras el proceso judicial avanza, el caso continúa alimentando un intenso debate ético sobre el manejo de la fauna silvestre durante emergencias ambientales. La principal interrogante sigue siendo si existían alternativas viables de rescate y rehabilitación para al menos una parte de los koalas afectados, una cuestión que para muchos expertos debió ser prioritaria antes de recurrir a una medida tan extrema.

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