srael, 27 de octubre de 2026.— Israel cerró este martes sus centros de votación tras una jornada electoral marcada por una participación histórica, denuncias de presuntas irregularidades y acusaciones entre los principales bloques políticos.
De acuerdo con la Comisión Electoral Central, la participación alcanzó el 74.3% a las 20:00 horas, con más de 5.4 millones de ciudadanos que acudieron a las urnas, el nivel más alto registrado a esa hora desde 1988.
Los sondeos a pie de urna apuntan a un Parlamento fragmentado, sin que los bloques encabezados por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el opositor Gadi Eisenkot alcancen por sí solos los 61 escaños necesarios para formar gobierno.
Durante la jornada, varios partidos denunciaron posibles irregularidades, mientras las autoridades electorales señalaron que no había pruebas de manipulación sistemática de las papeletas.
El recuento y las negociaciones políticas serán determinantes para definir la futura coalición de gobierno. Los resultados oficiales están previstos para el 4 de noviembre, por lo que la continuidad de Netanyahu en el poder aún no está definida.
