Kinshasa.- El brote de ébola en la República Democrática del Congo superó los 10 mil casos confirmados y se ha convertido en uno de los episodios de mayor crecimiento y mortalidad registrados en el país, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud congoleño.
Los reportes oficiales citados indican que se han contabilizado 10 mil 60 contagios confirmados, con una proporción de fallecimientos cercana al 50 por ciento. El brote, declarado en mayo, es provocado por el virus de Bundibugyo, una variante para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados.
La propagación representa un desafío para las autoridades sanitarias, debido a los conflictos armados, las dificultades de acceso a comunidades aisladas, la desinformación y la desconfianza hacia los equipos médicos. Además, la vigilancia epidemiológica enfrenta dificultades para identificar oportunamente a las personas contagiadas y sus contactos.
La enfermedad se ha extendido a 66 zonas de salud en ocho provincias del Congo. Según los datos difundidos, alrededor del 80 por ciento de los nuevos casos corresponde a personas que no estaban identificadas dentro de las cadenas de contactos vigiladas, lo que dificulta contener la transmisión.
El brote también ha afectado los servicios médicos habituales, incluidos los programas de vacunación infantil y la atención materna, mientras algunos trabajadores sanitarios han denunciado retrasos en el pago de sus salarios y han enfrentado agresiones durante las labores de respuesta.
Pese al panorama, más de 2 mil 600 pacientes han logrado recuperarse. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado la importancia de mantener los esfuerzos para salvar vidas, fortalecer la coordinación internacional y garantizar que las personas afectadas reciban atención oportuna.
Ante el avance de la enfermedad y la detección de casos en distintos países, autoridades sanitarias africanas han planteado reforzar la cooperación regional y la vigilancia fronteriza para frenar nuevas cadenas de contagio.
